Rector del Politécnico ICAFT. Ingeniero de Petróleos e Ingeniero Industrial, con doble doctorado y reconocimiento como Investigador Sénior de MinCiencias. Un científico que hizo carrera entre Colombia y Brasil y hoy lidera la apuesta de ICAFT por una educación con la inteligencia artificial en el centro.
La carrera de Camilo Andrés Guerrero Martin empezó bajo tierra: en la Universidad Industrial de Santander se formó como Ingeniero de Petróleos y aprendió a leer el subsuelo, los fluidos y la energía que mueve al país. Esa curiosidad técnica lo llevó a Brasil, donde pasó más de una década investigando, enseñando y publicando en dos de las universidades más exigentes de la región: la UFRJ, en Río de Janeiro, y la UNICAMP, en Campinas.
Allí completó dos doctorados —uno en Planeación Energética y otro en Geociencias— y fue profesor del Magisterio Superior en la Universidad Federal de Pará. En su trabajo, la energía dejó de estudiarse solo con la ingeniería clásica: empezó a hacerlo con datos, modelos y aprendizaje automático. Investigó cómo reconvertir pozos de petróleo en fuentes geotérmicas, cómo anticipar la producción de crudo con métodos estadísticos y cómo la inteligencia artificial cambia la forma en que las organizaciones deciden.
Con doble nacionalidad, colombiana y brasilera, y una mirada formada en varios países, Camilo Guerrero regresa a Colombia con una convicción clara: la próxima generación de tecnólogos debe formarse con inteligencia artificial de base, no como una moda, sino como método. Esa apuesta es la que hoy lidera al frente del Politécnico ICAFT —una institución que nació de la curiosidad de un explorador y que hoy dirige esa misma curiosidad hacia los datos y la IA—.
«La educación de punta no consiste en tener la última herramienta, sino en enseñar a pensar con ella.»